El arte de terminar

El arte de terminar

Nada más entretenido que empezar un proyecto nuevo… y si es de tejido, ¡¡todavía mejor!! Pensar el diseño, elegir los colores, hacer muchas muestras hasta que encontramos esa mezcla exacta de puntos y de combinaciones. Y en el proceso, ir imaginando pequeños cambios que podrían dejarlo todavía mejor. Creo que, por lejos, lo que más me gusta es el comienzo de algo y ese proceso creativo que conlleva.

Ahora, el problema de empezar a tejer un sweater, chaleco, cuello o lo que sea es que… ¡hay que terminarlo! Y ahí es cuando pienso “Nooooo…” es que ahí toda la parte creativa, la imaginación, lo que realmente me hace vibrar con respecto al proyecto queda de lado y empieza la parte aburrida: coser las mangas, pegar los botones, meter las hilachas y un largo etcétera que de sólo pensarlo me deja un poquito agobiada. Pensaba que esto era algo que me pasaba particularmente a mí, pero el otro día en una clase una alumna me preguntó cómo hacía para terminar los proyectos que comenzaba porque ella tenía muchos de lado que no había tenido el tiempo ni las ganas de terminar. Es verdad, uno generalmente no tiene tiempo para terminarlos, aunque muchas veces encontramos el tiempo para empezar algo nuevo 😊 ¿Y por qué nos pasa esto? Sencillamente porque ¡es aburrido! Y tejer es un placer y un relajo y esta parte parece no relajarnos ni entregarnos tanta satisfacción. Además, somos dispersas! Entonces “picoteamos” proyectos por aquí y por allá, buscando esa adrenalina de empezar algo nuevo.

¿Y qué hacer al respecto? Una opción es dejar nuestros proyectos sin terminar y dedicarnos a hacer sólo lo que nos gusta. El problema de esto es que, muchas veces, nos da un poco de cargo de conciencia ver todo ese trabajo hecho y dejado a la mitad. Además, generalmente los proyectos tejeriles los hacemos pensando en alguien y esa persona pueden ser nuestros hijos, pareja, amigas o, la mayoría de las veces… nosotras mismas!! Por lo que creo que es siempre mejor terminarlos y poder darnos ese regalo o entregárselo a quién nos inspiró para hacerlo. Como esto no es fácil yo trato de poder hacer este proceso lo más “llevadero” posible.

¿Algunas ideas? Lo que más me gusta es empezar a pensar en mi próximo proyecto, mientras termino el que estoy haciendo. Por ejemplo: empiezo a buscar inspiración de colores, hago dibujos de cómo podría ser mi próximo proyecto y, para mis diseños con Jacquard, generalmente pinto y creo diferentes diagramas en una hoja cuadriculada para ver cómo se verían. Incluso, muchas veces con esas ideas voy a comprar la lana, pero sin empezar a tejerla todavía. Sin embargo, hay veces que esto no es suficiente, porque muchas veces lo que nos queda es un poco tedioso y repetitivo (por ejemplo: esconder los cabos sueltos de un canesú con muchos colores). Entonces me decido a hacerlo mientras escucho algunos de mis podcasts favoritos o mientras veo alguna serie que me guste mucho. Así, en realidad estoy haciendo algo entretenido combinado con algo que no me gusta tanto… me armo un panorama!

¿Qué es lo mejor de esto? ¡¡La felicidad máxima de tener un proyecto terminado!! Para poder ponérmelo, regalarlo o sencillamente sentir que puedo sacarlo de mi lista de pendientes. Pero lo mejor de todo… es que sé que ahora puedo empezar libremente un nuevo diseño, dejar volar la imaginación y entregarme con todo a este nuevo proceso creativo.

¿Y a ustedes también les pasa? ¡Me encantaría que me contaran!

Cariños,

Jandi

Comentarios:

  • Muy interesante

    josé