Tejer con niños

Tejer con niños
Muchas veces cuando tejo un patrón de niños la mayoría de las personas me comentan “qué suerte deben haber tenido tus niñitas cuando chicas, con todos esos chalecos lindos que deben haber tenido” y yo pienso… les tejí muy, muy poquito!!! La mayoría de los chalecos que tenían eran hechos por mi mamá, tías o las mamás de mis amigas. Y no era porque en esa época yo no quisiera tejer ¡siempre me ha encantado! es sencillamente porque se me hacía muy difícil tejer con dos niñitas chicas.
¿Y qué significa tejer con niños chicos? Significa estar en un estado de desconcentración permanente!! Porque estamos con la mitad de nuestra cabeza pensando en lo que estamos haciendo y con la otra escuchando si alguien se cayó, se pegó, quiere al baño, tiene hambre y un largo etcétera que generalmente termina en un “Mamaaaaaaá” y ahí quedó el tejido. Entonces nos cuesta concentrarnos para contar los puntos y empezamos innumerables veces. O cuando son más chiquititos juegan con la lana, se roban los ovillos y puede quedar todo enredado o peor aún… el tejido deshecho de tanto tironeo. Entonces sentimos la falta de un tiempo para tejer y tratamos de hacerlo mientras duermen o a acostumbrarnos a tejer a ratos y de a poco.
No voy a negar que a veces es frustrante, pero creo que el tejido también puede ayudarnos en esta etapa. Yo nunca me olvido lo mucho que se demoraba mi hija mayor en comer… entonces en vez de desesperarme, tenía un tejido al lado de su silla de comer para asegurarme de relajarme en ese momento. Trataba de no perder la paciencia y sin el tejido creo que no lo habría logrado, porque ese momento me parecía e t e r n o. También intentaba hacer tejidos un poco más fáciles, generalmente a crochet, o que pudiera hacerlos en este estado de desconcentración permanente. Y lograba conectarme acordándome que el tejido es una actividad que nos relaja, que, como un mantra, nos permite dejar nuestra mente más tranquila mientras nuestras manos crean.
¿Y qué pasó después? A todas aquellas que sienten que no van a poder tejer nunca más tranquilas les aseguro que como dicen por ahí en esta etapa “los días son largos pero los años son cortos” y van a poder volver a tejer por largos ratos y con menos desconcentraciones en menos tiempo del que se imaginan. Y estoy segura que el tejido las va a seguir acompañando a ustedes y a sus hijos en las innumerables salas de espera de doctores, dentista, fonoaudiólogos, reuniones de curso, campeonatos de fútbol y todo esas actividades en que las mamás estamos acompañando a nuestros hijos y donde el tejido es parte importante de este acompañamiento.
Creo que hoy cierro con una invitación para ustedes y también con una tarea para mí. La invitación para ustedes es a no desesperarse, aunque tengan que contar los puntos mil veces. Y a intentar que el tejido las relaje en los momentos en que sienten que necesitan más paciencia. Porque tejer con niños puede sonar algunas veces como un desafío, pero es algo que estoy segura las ayudará en las distintas etapas de crianza. Para mí, es una invitación a buscar inspiración tanto en tejidos complejos como más sencillos, que puedan ayudarlas a crear, sin importar en la etapa que estén.
Les mando un abrazo enorme y quiero aprovechar de darles las gracias por ayudarme a escribir este post con todos los comentarios que me dejaron en Instagram.
Cariños,
Jandi

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